SIEGFRIED:
Entré en un templo de algún tipo, estaba buscando fragmentos de souledge, con Soul Calibur casi completa, podría destruir ya los fragmentos pequeños del arma maldita y quizás inclinar la balanza a favor de la espada sagrada. El sujeto que se encontraba frente a la imagen de alguna deidad tenía una presencia familiar. Su alma "olía" a alguien que habia conocido ya en ocaciones anteriores.
No tenía ganas de luchar, me acerqué con la esperanza de que la actitud del hombre no fuera como la dueña del alma a la que se asemejaba.
-Eh, tú, el pensador de ahí.- le llamé. -No serás acaso algún conocido de una mujer de vestimenta ridiculamente estrecho, de color rojo? Tenía un nombre corto...- traté de sacar un poco de conversación sin ir directo al tema de Soul Edge/Soul calibur... aunque me sentía estúpido haciéndolo.
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